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El tomate, el rey del huerto

El tomate es, sin lugar a dudas, el rey del huerto. No hay ninguna otra hortaliza o fruto al que se le aprecie más su sabor, sobre todo, si se compara el tomate cultivado por nosotros mismos con el comprado.

La razón de ese apreciado sabor es, principalmente, que el tomate de huerto es cosechado en su punto óptimo de maduración mientras que el comprado en comercios y supermercados es recogido antes de su maduración. Las empresas intervinientes en su comercialización necesitan que la mercadería llegue en buenas condiciones al punto de venta y recogerlo antes de que madure se los garantiza. También hay otros factores como la conservación en cámaras frigoríficas, los tomates cultivados en invernaderos y/o con calefacción, etc. En definitiva, si el ciclo del crecimiento y maduración no es natural, es normal que se note en su sabor.

Así como es el fruto del huerto más apreciado, también su cultivo es el más trabajoso e incluso díficil.

Tipos de tomates

En cuanto a las variedades, hay muchos tipos de tomates: para ensalada, para salsa, dulces, ácidos, pequeños, normales, enormes, de distintos colores, por zonas geográficas, en rama, cherrys, pera, etc.

A continuación voy a hacer un recorrido por todo el proceso de su cultivo, desde la obtención de la semilla hasta la forma de conservarlo una vez cosechado.

La obtención de la semilla

El tomate guarda su semilla adherida a la pulpa del fruto. Para separarlas lo más sencillo es colocarlas con un poco de agua en un recipiente y dejarlas reposar un par de días. Luego, volcamos ese contenido sobre un colador y le echamos bastante agua para limpiarlas. Puedes ver el proceso con detalle en un artículo anterior “Extracción y guardado de semillas”

el tomate, la obtención de las semillas

Semilleros de tomates

Es tan fácil hacer germinar unas semillas de tomates que incluso el propio tomate al pasarse, o sea, al ponerse demasiado maduro puede hacer germinar sus propias semillas dentro del fruto.

En condiciones idóneas, unas semillas de tomates tardan unos 8 a 10 días en germinar. Sólo necesitan un sustrato bueno, una temperatura agradable que no baje de 15ºC y riego casi diario.

el tomate, germinación

Una vez que la semilla germina, veremos los cotiledones, o sea, sus 2 primeras hojas y a partir de allí comenzarán a crecer sus hojas verdaderas y a emanar aroma a planta de tomate.

Necesitan mucha luz directa porque sino las plantas empiezan a ‘hilarse’ , ésto quiere decir que la planta se estira y se debilita buscando la luz del sol.

Una plantel de tomate tiene que ser de color verde intenso, con el tallo robusto y la dirección de su crecimiento hacia arriba.

El cultivo del tomate

Hay un refrán que dice: “Cada maestrillo tiene su librillo” y así es como sucede en el huerto y en el cultivo del tomate en particular. Así que lo te voy a describir a continuación es la forma en que yo lo cultivo -aunque no creo que sea muy diferente a cómo lo realicen los demás- 😉

La tomatera, como se llama a la planta del tomate, echa raíces con suma facilidad. Por eso al trasplantarla es conveniente colocarla bien profundo aunque sólo le queden un par de hojas sobre la superficie ya que así todo el tallo que quede debajo de la tierra tiene posibilidades de echar raíces.

Que la tomatera desarrolle muchas raíces y que éstas sean profundas es fundamental para que absorba los nutrientes del suelo.

La distancia entre plantas tiene que ser de al menos unos 40 cm y de unos 50 cm entre surcos.

Después de trasplantarla, se riega en profundidad para que la planta arraigue.

En un principio, no es necesario colocarle tutores. Yo suelo esperar a que la planta adquiera cierto porte, de unos 40 cm de altura y entonces la acuello o aporco, o sea, le arrimo tierra al tallo al mismo tiempo que formo los surcos entre filas.

El método de tutores que mejor me funciona es el que se ve en las siguientes fotos: 2 cañas en V y una caña para reforzar por encima que recorre toda la fila.

Cuidados del Tomate

Como mencioné anteriormente, el tomate es uno de los cultivos más trabajosos aunque no necesariamente difícil ya que todo es cuestión de ponerse y aprender. 

Exige un riego frecuente y regular. Con esta práctica nos evitamos:

  • Que sus frutos se rajen. Si un día reciben mucha agua después de un periodo de sequía, sus frutos se hinchan de agua y revientan formando rajas.
  • Que el culo del fruto se ponga negro. El culo negro del tomate se asocia a la falta de calcio en los nutrientes del suelo pero generalmente se debe a que por falta de agua las raíces son incapaces de absorber el calcio del suelo. Por eso es importante que la planta tenga un buen sistema radicular y un riego frecuente. Hay una técnica que consiste en no regar a la planta hasta que aparezcan las primeras flores. La intención es que la planta se busque la vida desarrollando raíces profundas. 
  • Que la planta se estrese y debilite exponiéndose más fácilmente a plagas y enfermedades.

Es necesario realizar podas constantes. Hay que ‘desnietar’ o sea quitar los brotes que nacen en las axilas de las ramas, como se muestra en la siguiente foto, y también quitar los brotes que nacen en la parte baja del tallo. Se realiza esta práctica para evitar que esos brotes le quiten fortaleza a la planta.

Muchos hortelanos, además, le quitan frutos a la planta, sobre todo los pequeños, para buscar que, en compensación, otros frutos desarrollen más tamaño.

Plagas del tomate

Antes de pensar en enfermedades y curas hay que saber que una planta sana y fuerte difícilmente tenga enfermedades o plagas que la ataquen por lo que hay que plantearse previamente:

¿Qué estaré haciendo mal o dejando de hacer para que mi planta enferme?

Una opción podría ser aplicar purín de ortiga a nuestras tomateras para hacerlas más resistentes frente al ataque de una plaga o enfermedad.

Las principales plagas o enfermedades más comunes que tiene el tomate son:

  • El culo negro, peseta, o podredumbre apical: se resuelve primero con riegos frecuentes y, si no se soluciona, con aporte de calcio al suelo.
  • Heliothis (oruga verde y mariposa blanca): se controla aplicando bacillus thurigiensis 1 vez por semana hasta que la plaga remita. 
  • Pulgones: si la plaga no se soluciona sola con fauna axiliar, entonces lo mejor es aplicar jabón potásico.
  • Chinches: Puede que a veces no las veamos pero sí nos daremos cuenta de que nuestros tomates son atacados por chinches por sus características manchas amarillas como puntos. Aplicamos aceite de neem a las tomateras y frutos.

plagas del tomate

Cosecha de tomates

La cosecha de tomate viene toda junta, como se suele decir. Podemos controlar un poco esta situación eligiendo variedades más tempranas y otras más tardías. Entre las primeras en darnos sus frutos están las variedades de tomate Jack y Raf. Por otro lado, las más remolonas son las que dan frutos más grandes como las tomatas. 

Recetas con tomates

Algunos de los recursos para aprovechar la cosecha de tomates es hacer gazpacho, salmorejo, una rica ensalada, tomate verde frito, salsas de diferentes tipos como piperrada, bolognesa o pisto y muchas más recetas que puedes ver en esta web

Conservar los tomates

Con los tomates más maduros del huerto y las demás hortalizas que se cosechan en la misma época: berenjenas, calabacines, pimientos, etc. se pueden hacer conservas.

Estas verduras, sumadas a la cebolla y el ajo, te permiten crear unas salsas listas para usar y, al mismo tiempo, estás aprovechando para conservar el excedente del huerto y haciendo espacio en tu nevera.

conservas de tomate


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